Cerca de 400 mil manifestantes, entre quienes hubo representantes de Camioneros, la Corriente Federal de Trabajadores, las dos CTA, movimientos sociales y sectores políticos –desde el kirchnerismo hasta la izquierda–, se concentraron a lo largo de la 9 de Julio.

Tal como venía siendo anunciado, el miércoles 21 se llevará a cabo una concentración nacional de trabajadores en Capital Federal; mientras que en el sur santafesino se realizará una caravana el martes 27, por la ruta 33, desde Rufino a Rosario.

La movilización a Rosario, programada por las intersindicales de Casilda, Firmat, Venado Tuerto y Rufino para el miércoles 21, fue postergada, ya que coincide con la convocada a nivel nacional, y es probable que se realice el martes 27.

Con el objetivo de “unificar acciones frente al detrimento de los derechos de nuestros compañeros y compañeras”, se llevó a cabo un plenario del que participaron agrupaciones de gremios de Firmat, Casilda, Rufino y Venado Tuerto.

La empresa de Firmat reincorporará a 12 de los 52 trabajadores despedidos, mientras que los 40 restantes se acogerán al retiro voluntario, mejorado, ya que percibirán un fondo de desempleo superior y un subsidio provincial.

La CGT y el resto de las centrales de trabajadores se manifestaron en contra del límite propuesto por el gobierno para los aumentos de sueldos por acuerdos paritarios, ya que sostienen que la inflación fue del 30 %.

La convocatoria fue lanzada para frenar esta medida que “perjudica a los actuales jubilados, pensionados, a los trabajadores que se jubilarán con una disminución del haber inicial del 20 %, a los excombatientes de Malvinas y a los beneficiarios de la Asignación Universal por hijo, entre otros”, y suma adhesiones en todo el país. 

La jornada de lucha, concretada el jueves 4 por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) Autónoma, fue acompañada en las principales ciudades del país, ya que el achicamiento del Estado afecta a distintas reparticiones en todo el territorio nacional.

Otro año de M

Un 2017 de saqueo al bolsillo y a las ilusiones de los argentinos llega a su fin. Ante esta realidad, las calles se llenaron de argentinos dispuestos a no ceder en los derechos adquiridos en otros años.

Miles de argentinos se manifestaron en las principales ciudades del país para rechazar los ajustes del gobierno de Cambiemos, mientras en Diputados se aprobaba el ajuste previsional. El Papa se mostró preocupado por esta situación, y en Buenos Aires y Santa Fe ya están en marchas las presentaciones judiciales para declarar la inconstitucionalidad de la reforma.

Integrantes del Conicet, Conea, Inta, Inti, universidades y Conadu expusieron su preocupación ante el recorte previsto por el Ejecutivo Nacional. Por otra parte, el Movimiento Universitario Evita criticó que sólo 7 por ciento del presupuesto de la UNR está abocado a programas, becas y reformas edilicias.

Luego de una marcha por calle Buenos Aires, desde Bv. 25 de Mayo hacia la Municipalidad, el movimiento recientemente creado en Casilda entregó a las autoridades un petitorio a través del cual manifiesta que “rechaza categóricamente la reforma previsional, laboral y el pacto fiscal impulsado por el gobierno nacional". De la movilización participaron también otros sectores como jubilados, estudiantes, comerciantes y profesionales.

El consumo de bienes y servicios relativos a la salud se caracteriza por su baja elasticidad de demanda respecto a variaciones en sus precios. En el mercado de medicamentos confluyen dos factores: el alza de precios descomedida y la supresión o disminución en la cobertura de algunas obras sociales de grupos sensibles, como es el Pami.