Muchos argentinos y argentinas se volcaron a la calle con carteles, cacerolas, bocinas, bombos y otros objetos para demostrar su descontento con los abusivos aumentos de tarifas decididos por los gobiernos locales, provinciales y nacionales.

Trabajadores y trabajadoras de la educación, junto a estatales de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), protagonizaron una nueva expresión masiva de unidad, a través de la cual repudiaron al gobierno provincial por su decisión oficial de imponer por decreto el aumento y descontar los días de huelga.

El lunes 26 se llevará a cabo una reunión entre la Multisectorial contra los Tarifazos de Rosario y diputados provinciales, con el fin de impulsar en el ámbito de la legislatura una ley que retrotraiga las tarifas a noviembre pasado, ya que los aumentos en los servicios no cesan.

Según el Indec, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero fue del 2,4 %, y el aumento acumulado llega al 25,4 % en los últimos 12 meses; mientras que el gobierno pretende establecer un techo del 15 % para las paritarias de los trabajadores.

Cerca de 400 mil manifestantes, entre quienes hubo representantes de Camioneros, la Corriente Federal de Trabajadores, las dos CTA, movimientos sociales y sectores políticos –desde el kirchnerismo hasta la izquierda–, se concentraron a lo largo de la 9 de Julio.

Tal como venía siendo anunciado, el miércoles 21 se llevará a cabo una concentración nacional de trabajadores en Capital Federal; mientras que en el sur santafesino se realizará una caravana el martes 27, por la ruta 33, desde Rufino a Rosario.

La movilización a Rosario, programada por las intersindicales de Casilda, Firmat, Venado Tuerto y Rufino para el miércoles 21, fue postergada, ya que coincide con la convocada a nivel nacional, y es probable que se realice el martes 27.

Con el objetivo de “unificar acciones frente al detrimento de los derechos de nuestros compañeros y compañeras”, se llevó a cabo un plenario del que participaron agrupaciones de gremios de Firmat, Casilda, Rufino y Venado Tuerto.

La empresa de Firmat reincorporará a 12 de los 52 trabajadores despedidos, mientras que los 40 restantes se acogerán al retiro voluntario, mejorado, ya que percibirán un fondo de desempleo superior y un subsidio provincial.

La CGT y el resto de las centrales de trabajadores se manifestaron en contra del límite propuesto por el gobierno para los aumentos de sueldos por acuerdos paritarios, ya que sostienen que la inflación fue del 30 %.

La convocatoria fue lanzada para frenar esta medida que “perjudica a los actuales jubilados, pensionados, a los trabajadores que se jubilarán con una disminución del haber inicial del 20 %, a los excombatientes de Malvinas y a los beneficiarios de la Asignación Universal por hijo, entre otros”, y suma adhesiones en todo el país. 

La jornada de lucha, concretada el jueves 4 por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) Autónoma, fue acompañada en las principales ciudades del país, ya que el achicamiento del Estado afecta a distintas reparticiones en todo el territorio nacional.