Desde la Intersindical Rosario, la CGT y gremios estatales, industriales y de servicios coinciden en calificar el proyecto como regresivo, inconstitucional y perjudicial para los trabajadores.
Mientras se acerca el tratamiento en el Congreso de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, crece el rechazo del movimiento sindical. Desde la Intersindical Rosario, la CGT y gremios estatales, industriales y de servicios coinciden en calificar el proyecto como regresivo, inconstitucional y perjudicial para los trabajadores. En este sentido, reclaman medidas de fuerza, paro y movilización, y advierten que la iniciativa no admite “mejoras”, sino que debe ser frenada en su totalidad por implicar una pérdida histórica de derechos laborales y sindicales.
INTERSINDICAL ROSARIO
La Intersindical Rosario sostiene que la reforma laboral “es un ataque directo a los trabajadores, es volver al trabajo esclavo”. Martín Lucero, secretario general de Sadop
Rosario y adjunto de la CGT, indicó: “Esta reforma laboral no representa ningún avance para el mundo del trabajo. Es un ataque para la representación sindical para que los trabajadores pierdan derechos y respecto de las modalidades contractuales y las nuevas formas de producción de bienes y servicios no genera ninguna garantía de que vayan a progresar en el tiempo en su trabajo”.
Por su parte, Alberto Botto, titular de Luz y Fuerza Rosario, aclaró: “La palabra reforma es un término elegante para definir este nuevo proceso de ajuste que quiere llevar el gobierno nacional sobre el sector del trabajo: salarios dinámicos, se eliminan las paritarias, se eliminan las jornadas de ocho horas, el banco de horas es para no tener que pagar los excedentes que demandan las dimensiones de jornadas que hoy se realizan por necesidad, el no pago de indemnizaciones, las rebajas a los aportes sociales previsionales de parte de las patronales que tiene que ver con bajar los aportes que se hacen a las obras sociales”.
En tanto, el secretario general de La Bancaria Rosario, Sergio Rivolta, aseguró que “esto es un proyecto que nos hace viajar al pasado, al pre peronismo, cuando los trabajadores eran una mera mercancía y trabajaban en condiciones de casi esclavos, sin vacaciones ni aguinaldo, con jornadas extendidas de más de ocho horas”.
Walter Palombi, titular del Sindicato del Correo, estimó que “lo que viene a hacer esta reforma laboral es terminar con las condiciones de trabajo y precarizar aún más y no generar ningún puesto de trabajo sino lo que va a hacer es servirle a los empresarios fundamentalmente la posibilidad de seguir precarizando a los trabajadores”. “Estamos convencidos que hay que hacer una fuerte movilización el día que se trate, tiene que ser paro con movilización”.
A su turno, el secretario ejecutivo del Sindicato de Trabajadores Judiciales de Santa Fe Jorge Perlo opinó que “esta reforma es totalmente regresiva y esclavizante”, porque “elimina derechos históricos como la estabilidad, la indemnización y la protección frente al despido arbitrario, dejando a los trabajadores totalmente desamparados otorgándole todo el poder a la patronal, y convierte al trabajador registrado o no en una pieza descartable”.
CONFEDERACIÓN GENERAL DEL TRABAJO
El cosecretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT) Jorge Sola advirtió que “hay una creciente consciencia” de que la reforma laboral de Javier Milei “va a empeorar la situación laboral y es inconstitucional”.
El dirigente consideró que “no es la legislación laboral, sino la política económica que aplica el Gobierno, que prioriza la financiero y abandona la productividad, la que está agravando la crisis en las empresas, especialmente en las PyMes, destruyendo el tejido industrial del país”. “Vemos caída del consumo, aumento de la desocupación, caída de la recaudación. Y aún a la gente con trabajo, la plata le alcanza cada vez menos. Mientras aumenta el endeudamiento familiar y el del Estado”, alertó.
ATE, UOM Y ACEITEROS
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional, se reunió con Abel Furlán, titular de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), con quien coincidió en la urgencia de “acelerar la lucha contra la reforma laboral” impulsada por el gobierno. “No deberíamos esperar hasta el día que se trate la iniciativa en el Congreso para realizar una medida de fuerza ya que podría ser demasiado tarde”, enfatizó Aguiar.
En esa línea, Aguiar también se reunió con Daniel Yofra, secretario general de la Federación de Trabajadores Aceiteros, para articular una huelga conjunta. Ambos dirigentes afirmaron que “la única alternativa para frenar el proyecto es la calle”. “Estamos dispuestos a llevar a cabo una huelga general para el día que se trate en el Congreso, tanto ATE como de Aceiteros”, ratificó Yofra, expresando el deseo de que “las centrales también se pongan de acuerdo para llegar a ese día con una huelga contundente y una movilización”.
GREMIOS INDUSTRIALES LE RECLAMAN A LA CGT MÁS ACCIÓN Y MENOS NEGOCIACIÓN
Los gremios industriales vienen metiendo presión a la cúpula de la CGT para que convoque a medidas de fuerza y a una movilización para el 11 de febrero, cuando el gobierno prevé tratar en sesiones extraordinarias la reforma laboral.
Ante la reforma laboral todos los sectores de la CGT coinciden en que es regresiva y debe ser frenada.
La cúpula apuesta de momento al diálogo con los gobernadores y a conversar con senadores y diputados, e incluso a una judicialización posterior. En cambio, los gremios industriales consideran que no hay mucho margen para el diálogo, por decisión del gobierno, que cerró todas las instancias. También advierten que no hay mucha posibilidad de “mejoras” al proyecto: la ley es mala para los trabajadores del principio hasta el final, y no ven otro camino que ir al paro. Quienes aparecen encabezando esta postura son el titular de SMATA, Ricardo Pignanelli, y de la UOM, Abel Furlán.
MOVIMIENTOS SOCIALES
Los movimientos sociales, por su parte, ya definieron su estrategia. La Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), junto a ATE y las dos CTA, marcharán al Congreso el día que se trate la reforma en el Senado, con fecha tentativa para el 11 de febrero. Alejandro Gramajo, secretario general de la UTEP, anticipó un “febrero caliente” de alta tensión política y sindical.














