El equipo logró la mayor cantidad de piezas de la mano de Martín Visderpon y Miguel Visderpon, históricos representantes de la localidad de Arroyo Seco.
La peña de pesca El Carayá nace en el año 2006, con la ilusión sencilla pero poderosa de un grupo de amigos unidos por la pasión por el río y el surubí. Sus primeros pasos se dieron en el Torneo Argentino de Pesca del Surubí en Reconquista, de la mano de Ariel Campana, Franco Campana, Leonardo Vera y Nicolás Vera. Aquella experiencia no solo marcó el inicio deportivo, sino también el espíritu de camaradería que con el tiempo se volvería su sello distintivo.
Un año después, con el respaldo y el entusiasmo de Diego Santinelli, la peña decidió dar un salto importante y debutar en el Mundial de Pesca de Goya 2007. Allí, el equipo conformado por Ariel Campana, Leonardo Vera y Diego Santinelli protagonizó una actuación memorable: lograron el primer puesto en su zona y un destacado quinto lugar en la clasificación general. Ese resultado no solo confirmó el potencial del grupo, sino que también encendió una llama que ya no se apagaría.
A partir de ese momento, El Carayá comenzó a crecer. Se fueron sumando pescadores, amigos y familias, ampliando la peña más allá de la competencia. Equipos de distintas ciudades de la zona como Carcarañá, Rosario, Pujato, Arroyo Seco,Victoria y Firmat se integraron a esta gran familia, fortaleciendo el espíritu colectivo y enriqueciendo cada experiencia compartida.
Lo que empezó como un equipo de torneo se transformó en una verdadera comunidad, donde la pesca es excusa y punto de encuentro, pero no el único motor. Con el tiempo, la peña también asumió un compromiso social, llevando adelante actividades benéficas en zonas más vulnerables del norte del país.
Y como si el destino quisiera premiar tantos años de esfuerzo, pasión y camino recorrido, este año El Carayá alcanzó la cima: se consagró campeón del Mundial de Pesca de Goya por equipos, al obtener la mayor cantidad de piezas de la mano de Martín Visderpon y Miguel Visderpon, históricos representantes de la localidad de Arroyo Seco. Además, fue reconocida como la peña mejor clasificada, recibiendo la tan ansiada Copa Challenger, el trofeo más preciado entre equipos y peñas pesqueras. Un logro que no solo celebra el presente, sino que honra cada historia, cada viaje y cada nombre que construyó esta peña desde sus inicios.
Entre mates, historias de río y abrazos interminables, El Carayá sigue escribiendo su historia, demostrando que cuando hay amistad, compromiso y pasión, los sueños —tarde o temprano— terminan encontrando su orilla.














